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Dad gracias al Dios del cielo, porque es eterna su misericordia

jueves, 7 de julio de 2011

La fe

La fe



A mi esposa, hijos y nietos y a todos





¿CÓMO DEFINIRLA SEÑOR?...San Gregorio Magno hablando de Santo Tomás apóstol dice:


Dichosos los que crean sin haber visto. En esta sentencia el Señor nos designa especialmente a nosotros, que lo guardamos en nuestra mente sin haberlo visto corporalmente.  Nos designa a nosotros, con tal de que las obras acompañen nuestra fe, porque el que cree de verdad es el que obra según su fe. Por el contrario, respecto de aquellos que creen sólo de palabra, dice Pablo: Hacen profesión de conocer a Dios, pero con sus acciones lo desmienten. Y Santiago dice: La fe sin obras...es un cadáver.Tenedlo muy en cuenta.


Pero andaba yo buscando algo más amplio que respondiera a todas las preguntas humanas....Tuve la suerte de encontrarme con el Gran Benedicto XVI ,.... que en su discurso sobre la Teología...decía hermosísimamente estas cosas que os transcribo para que toméis conciencia segura de que la fe incumbe a la Gracia de Dios....que se da al hombre racional de una manera que sólo Él sabe........pero que lo llena totalmente cuando aflora el esplendor de la Verdad que hace surgir el Espíritu Santo........... Porque le fe no es una costumbre más ni cualquier costumbre del pueblo.......


Transcribo al Papa:  (ETF)............Dicha pregunta es la siguiente: ¿Es verdad lo que creemos o no? En la teología está en juego la cuestión sobre la verdad, que es su fundamento último y esencial. Aquí, una expresión de Tertuliano puede hacernos dar un paso más: escribe que Cristo no dijo: “Yo soy la costumbre”, sino: “Yo soy la verdad”, Non consuetudo sed veritas (Virg. 1, 1). Christian Gnilka ha mostrado que el concepto consuetudo puede hacer referencia a las religiones paganas, que, según su naturaleza, no eran fe, sino “costumbre”: se hace lo que se ha hecho siempre; se observan las formas cultuales tradicionales, esperando mantenerse así en la justa relación con el ámbito misterioso de lo divino. El aspecto revolucionario del cristianismo en la antigüedad fue precisamente su ruptura con la “costumbre” por amor a la verdad. Tertuliano habla aquí basándose sobre todo en el Evangelio de San Juan, en el que se encuentra también la otra interpretación fundamental de la fe cristiana, que se expresa en la designación de Cristo como Logos. Si Cristo es el Logos, la verdad, el hombre debe corresponderle con su propio logos, con su razón. Para llegar hasta Cristo, debe seguir el camino de la verdad. Debe abrirse al Logos, a la Razón creadora, de la que se deriva su propia razón y a la que ésta lo remite. De este modo se comprende que la fe cristiana, por su misma naturaleza, debe suscitar la teología, tenía que interrogarse sobre la razonabilidad de la fe, aunque, naturalmente, el concepto de razón y el de ciencia abarquen muchas dimensiones, por lo que la naturaleza concreta del nexo entre fe y razón debía y debe ser nuevamente evaluada.

Por lo tanto, aun cuando resulta claro, en el cristianismo, el nexo fundamental entre Logos, verdad y fe, la forma concreta de este nexo ha planteado y sigue planteando preguntas siempre nuevas. Está claro que, en este momento, dicha pregunta, que ha ocupado y ocupará a todas las generaciones, no puede tratarse con detalle, ni siquiera a grandes rasgos. Quisiera intentar tan sólo proponer un brevísimo apunte. San Buenaventura, en el prólogo a su Comentario a las Sentencias, habló de un doble uso de la razón: de un uso inconciliable con la naturaleza de la fe y de otro que, por el contrario, es propio de la naturaleza de la fe. Existe, según dice, la violentia rationis, el despotismo de la razón, que se convierte en juez supremo y último de todo. Este tipo de razón es ciertamente inviable en el ámbito de la fe. ¿Qué entiende con ello Buenaventura? Una expresión del Salmo 95, 9 puede mostrarnos de qué se trata. Dice allí Dios a su pueblo: “...en el desierto [...] vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras”. Se alude aquí a un doble encuentro con Dios: ellos han “visto”. Pero no les basta, por lo que ponen a Dios “a prueba”. Quieren someterlo a experimento. Se le somete, por así decir, a un interrogatorio, y a un procedimiento de prueba experimental. Esta modalidad de uso de la razón ha alcanzado la cumbre de su desarrollo durante la Edad Moderna, en el ámbito de las ciencias naturales. La razón experimental se presenta hoy ampliamente como la única forma de racionalidad declarada científica. Lo que no pueda verificarse o falsificarse científicamente cae fuera del ámbito científico. Con este planteamiento se han realizado, como es sabido, obras grandiosas, y nadie se atreverá seriamente a dudar de que sea justo y necesario en el ámbito del conocimiento de la naturaleza y de sus leyes. Pero semejante uso de la razón tiene un límite: Dios no es un objeto de la experimentación humana. Él es Sujeto y se manifiesta tan sólo en la relación de persona a persona, lo que forma parte de la esencia de la persona.

Desde esta perspectiva, Buenaventura alude a un segundo uso de la razón, válido para el ámbito de lo “personal”, para las grandes cuestiones del mismo ser hombre. El amor quiere conocer mejor a aquél que ama. El amor, el amor verdadero, no vuelve ciego, sino vidente. De ello forma parte, precisamente, la sed de conocimiento, de un conocimiento auténtico del otro. De ahí que los Padres de la Iglesia hallaran precursores y adelantados del cristianismo, fuera del mundo de la revelación de Israel, no ya en el ámbito de la religión consuetudinaria, sino en los hombres que buscaban a Dios, que buscaban la verdad: en los “filósofos”, en personas que estaban sedientas de verdad y que, por lo tanto, estaban en camino hacia Dios. Cuando falta este uso de la razón, las grandes cuestiones de la Humanidad caen fuera del ámbito de la razón y quedan abandonadas a la irracionalidad. De ahí la importancia de una teología auténtica. La fe recta orienta a la razón hacia su apertura a lo divino, para que ésta, guiada por el amor a la verdad, pueda conocer a Dios más de cerca........

La iniciativa de este camino la tiene Dios, que ha puesto en el corazón del hombre la búsqueda de su rostro. Por lo tanto, forman parte de la teología, por un lado, la humildad que se deja “tocar” por Dios, y, por otro, la disciplina que se vincula al orden de la razón, que preserva al amor de ceguera y que ayuda a desarrollar su fuerza visual.


                                                                                                                                           


    Recientemente, también, el Papa decía:......."La fe en Jesús comporta seguirlo diariamente en las sencillas acciones que componen nuestra jornada. (...) Para los cristianos, para cada uno de nosotros, por lo tanto, el camino hacia el Padre es dejarse guiar por Jesús, por su palabra de Verdad y acoger el don de su Vida. (...) El compromiso de anunciar a Jesucristo "camino, verdad y vida" constituye la tarea principal de la Iglesia", concluyó el  Santo Padre.


Porque sólo en Cristo somos regenerados para producir frutos de vida:


            Así lo explicaba San Cirilo de Alejandría ":.............En él y por él hemos sido regenerados en el Espíritu para producir fruto de vida, no de aquella vida caduca y antigua, sino de la vida nueva que se funda en su amor. 
            Y esta vida la conservaremos si perseveramos unidos a él y como injertados en su persona; si seguimos fielmente los mandamientos que nos dio y procuramos conservar los grandes bienes que nos confió, esforzándonos por no contristar, ni en lo más mínimo, al Espíritu que habita en nosotros, pues, por medio de él, Dios mismo tiene su morada en nuestro interior.

De qué modo nosotros estamos en Cristo y Cristo en nosotros nos lo pone en claro el evangelista Juan al decir: En esto conocemos que permanecemos en él y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu.

Pues, así como la raíz hace llegar su propia savia a los sarmientos, del mismo modo el Verbo unigénito de Dios Padre comunica a los santos una especie de parentesco consigo mismo y con el Padre, al darles parte en su propia naturaleza, y otorga su Espíritu a los que están unidos con él por la fe: así les comunica una santidad inmensa, los nutre en la piedad y los lleva al conocimiento de la verdad y a la práctica de la virtud."


¡Cuanto se alegraba San Pablo de que los fieles cristianos fueran creciendo en el conocimiento de Dios!



Pero


        La fe es señal de la Gracia, que como Luz visita nuestra mente....y la ilumina con el Amor de Dios y por su Amor....es misterio inexplicable, pero manifestado en Cristo Jesús, Señor Nuestro, por quién hemos recibido todos los bienes.


Resumiendo, la Iglesia enseña:


¿Qué es el acto de fe?

Es la respuesta del hombre a Dios que se revela (cfr. Catecismo, 142). 

"Por la fe el hombre somete completamente su inteligencia y su voluntad a Dios. 

Con todo su ser da su asentimiento a Dios que revela" 

(Catecismo, 143).                 (¿Diáfano, no?)

                                                                                                                                                                                        

Pero ¿Cómo y de donde viene?



Sa Pablo en Rm.10 dice.....        Hermanos, mi mayor deseo y lo que pido en mi oración a Dios es que ellos se salven.

10:2 Yo atestiguo en favor de ellos que tienen celo por Dios, pero un celo mal entendido.

10:3 Porque desconociendo la justicia de Dios y tratando de afirmar la suya propia, rehusaron someterse a la justicia de Dios,

10:4 ya que el término de la Ley es Cristo, para justificación de todo el que cree.
10:5 Moisés, en efecto, escribe acerca de la justicia que proviene de la Ley: El hombre que la practique vivirá por ella.

10:6 En cambio, la justicia que proviene de la fe habla así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo?, esto es, para hacer descender a Cristo. 10:7 O bien: ¿Quién descenderá al Abismo?, esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos.

10:8 ¿Pero qué es lo que dice la justicia?: La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de la fe que nosotros predicamos..............10:13 Ya que todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. 


0:14 Pero, ¿cómo invocarlo sin creer en él? ¿Y cómo creer, sin haber oído hablar de él? ¿Y cómo oír hablar de él, si nadie lo predica? 

10:15 ¿Y quiénes predicarán, si no se los envía? 


Por tanto predicar la palabra es hablar de Cristo fielmente, porque de esa predicación viene la fe........


"La fe viene por la predicación, y la predicación por la palabra de Cristo" (Rom10,17)»




"Por consiguiente, cuando el sacerdote predica, lo hace en nombre de Cristo y de su Iglesia, enseñando sólo y todo lo que Cristo ha mandado enseñar4. Sólo así, cuando el sacerdote es instrumento fiel a la palabra de Dios y dócil a la enseñanza del Magisterio, la predicación es fuerza de salvación, manifestación de Cristo mismo al alma del que escucha".





Por tanto hijos permaneced en la Verdad: 
Cristo Jesús es el Señor.......y como dice San Juan en ...(buscadlo)


...En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad. ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ése es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo posee también al Padre.


....
Y ahora, hijos, permaneced en él para que, cuando se manifieste, tengamos plena confianza y no quedemos avergonzados lejos de él en su venida. Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él.




   R/. La unción que habéis recibido permanece en vosotros, y no necesitáis que nadie os enseñe,
porque su unción os enseña acerca de todas las cosas. Aleluya.


                                                                                                                                                                                                                                                                                     
Con palabras y hechos semejantes lo confesaba San Justino, ...lo resume la Iglesia así  para nosotros:


"Los santos mártires, glorificando a Dios, fueron conducidos al lugar acostumbrado; allí fueron decapitados y consumaron su martirio en la confesión de nuestro Señor Jesucristo. (Actas del Martirio de S, Justino)



R/. No he ahorrado medio alguno para predicar la fe en nuestro Señor Jesucristo.
 No me importa la vida; lo que me importa es completar mi carrera, y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús:
 ser testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios. Aleluya.


V/. Porque yo no me avergüenzo del Evangelio: es fuerza de salvación de Dios para todo el que cree, 
primero para el judío, pero también para el griego.
R/. No me importa la vida; lo que me importa es completar mi carrera,
 y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús: 
ser testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios. Aleluya.



                                                                                                                                                                                                                                                                                 



Cabe pues, preguntarse:




¿Qué es la virtud de la fe?

Es una virtud sobrenatural que capacita al hombre —ilustrando su inteligencia y moviendo su voluntad— a asentir firmemente a todo lo que Dios ha revelado, no por su evidencia intrínseca, sino por la autoridad de Dios que revela.

"La fe es ante todo adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado" (Catecismo, 150).


 La fe es un don de Dios, una virtud sobrenatural infundida por Él (cfr. Mt16,17). Para dar la respuesta de la fe es necesaria la gracia de Dios" (Catecismo, 153). 

No basta la razón para abrazar la verdad revelada; es necesario el don de la fe.

La fe es un acto humano

Aunque sea un acto que se realiza gracias a un don sobrenatural, "creer es un acto auténticamente humano. No es contrario ni a la libertad ni a la inteligencia del hombre depositar la confianza en Dios y adherirse a las verdades por Él reveladas" (Catecismo, 154). 

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            La fe, pues, se da al hombre libre y racional, que la recibe porque Dios lo ha capacitado con su gracia, sin que por ello resulte forzada ni anulada la misma naturaleza humana, ni su libertad, ni su inteligencia.


            No se da la fe a las bestias del campo, animales irracionales que por su naturaleza tampoco podrán dar "razón de ella".


Pero, siempre para el hombre, habrá cierta limitación para entender a Dios... porque somos "creatura" suya.


    Mas,  tampoco, la libertad humana coarta, disminuye o anula la libertad de Dios, Señor y Dador de todo bien...."O es que, dice el Señor, yo no puedo ser Bueno porque vosotros sois malos?"


 Así que Él, Dios, hace lo que quiere allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra.

                                                                                                                                                                                                            



CIC, dice :


    43 Al hablar así de Dios, nuestro lenguaje se expresa ciertamente de modo humano, pero capta realmente a Dios mismo, sin poder, no obstante, expresarlo en su infinita simplicidad. 


    Es preciso recordar, en efecto, que "entre el Creador y la criatura no se puede señalar una semejanza tal que la diferencia entre ellos no sea mayor todavía" (Cc. Letrán IV: DS 806), y que "nosotros no podemos captar de Dios lo que él es, sino solamente lo que no es y cómo los otros seres se sitúan con relación a él" (S. Tomás de A., s. gent. 1,30).






¿Como detectar la fe, al menos, en parte? ......... es la luz amiga....


 Es algo así, ... concentrado en este trozo de un Himno de Laudes...




...--Los temores se alejan
como las sombras.
¡Dios, Padre nuestro,
en tu nombre dormimos
y amanecemos! por Amor



Como luz nos visitas,

Rey de los hombres,

como amor que vigila

siempre de noche;

cuando el que duerme,

bajo el signo del sueño,

prueba la muerte.




Del sueño del pecado

nos resucitas,



y es señal de tu gracia



la luz amiga.






¡Dios que nos velas!



Tú nos sacas por gracia 




de las tinieblas.





(La fe es la Luz que nos saca de las tinieblas del error y la mentira, de la oscuridad de la muerte que produce el pecado)





(Gloria al Padre, y al Hijo,



gloria al Espíritu, por siempre jamás...
y por eternidad de eternidades,
al mismo compás....
al Santísimo Jesucristo,
pues por el Hijo herido,
en el Crucifijo,
Dios nos ha redimido 
con sus eternas bondades,
porque así Él lo ha querido)


                    
                                                                                                                                                                                -  --------------------
 

Alegraos, pues, porque.............


"Ef 2,19-22"..........Ya nos sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.


V/. Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra. 
R/. Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.
 V/. Harán memorable tu nombre, Señor.R/. Sobre toda la tierra. 
V/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R/. Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra. 





                                                                                                                                         


Así que....


La fe aleja los temores,,,,como las sombras...




Hay muchos que se hacen llamar "ateos", otros escépticos, agnósticos o bien, creyentes  "sui generis", en las mil maneras de explicarse humanamente. bien la propia existencia, bien la de las cosas que "evidentemente nos rodean".




Loa ateos se presentan también bajo multitud de "apariencias", lo mismo hacen escépticos y  agnósticos....Digo "apariencias", porque si, según ellos, no hay razones para creer en Dios, necesariamente llegamos a la conclusión  de que todo es "apariencia"
...........y que Nada es.


Sin embargo para creer en Dios es necesario Dios y que Él mismo se revele. 
Nos damos cuenta, no hace falta demostrarlo, que existimos, somos personas. somos "algo que existe de una determinada manera"...como personas. 
Por tanto la existencia de las cosas es real....ES SER......  ¡¡Existimos!!. 
No necesitamos creerlo o no creerlo, es un hecho.....como Dios mismo es un hecho...sin el cual nada existiría....porque de la nada...nada viene...nada se deduce, nada se predica, nada se explica, nada se razona.....Nada de nada es nada.
 
  
 Pero....¡existimos!...... ¿Quien puede negarlo?




                                                                                                                                                                                                                           




Bendito sea Dios.


 La existencia de Dios es un conocimiento razonable, con millones de "respaldos" y razones más fuertes que su contrario, la no 


existencia de Dios...por mucho que ateos, agnósticos y escépticos mareen la perdiz.


La Nada no es causa de nada, ni principio, ni fin, ni excusa, ni prueba alguna, ni argumento en sí, ni desenlace, ni base de ninguna 


demostración. No es.


Por tanto, podrán decir que son ateos respecto de la fe en Dios.....pero no lo son respecto a miles de cosas en las que creen sin ver...


Es decir, se dicen ateos...pero son más crédulos en sus cositas que muchos de los creyentes. ¡El absurdo es creer que Dios no existe!




Sólo que la fe de los ateos no viene de Dios...sino, dicen ellos, de la ciencia, de los falsos dioses, y muchas veces de sus propios y puros 


sentimientos ideológicos, políticos, materialistas...etc.etc.y muchos más etcs.




Creen en un paraíso en la tierra, en que la ciencia lo dominará todo, la técnica hará esto o aquello posible, en la naturaleza buena que nos dará esto o aquello.......En que el hombre por sí mismo y el Universo, con sus leyes, que son buenas y hermosas, pero creadas, diseñadas y preparadas,... llegarán donde quieran en un futuro más o menos lejano o cercano....porque con la leyes de la física....DIOS SOBRA, dicen es redundante, ...así dicen algunos sabios, apropiandose del conocimiento de todo para hacerse valer como dioses, ...eso dicen y claro........
         ¡¡¡con las manos llenas de pruebas coherentes......!!!!. Es decir...¡ninguna!




¡Vaya hombre!. Es como decir que, como he logrado una buena posición social, tengo casa, familia, nación, riquezas, estudios, una 


buena carrera y un buen empleo, ...soy autosuficiente y.MI PADRE NATURAL ES REDUNDANTE Y ME SOBRA....¡¡¡¡Aquí está Don Pepito que lo ha conseguido todo él solito!!


 
No se que sería cada cual sin su padre natural


....mucho menos sé que seríamos sin DIOS.










                                                                                                                                                                                                         




¿Pero que decimos de la fe los cristianos?


 ...Muchas veces me llegan trabajos bonitos, con Power point, frases elegantes, llenas de buenas intenciones y sentimientos hermosos, llenos de humanidad.....Pero yo, hasta ahora no he encontrado mayor belleza, profundidad y hermosura que la que se refleja  en la DOCTRINA VERDADERA DE LA IGLESIA CATÓLICA.




Por ejemplo el CIC se expresa así: 


1812 Las virtudes humanas se arraigan en las virtudes teologales que adaptan las facultades del hombre a la participación de la naturaleza divina (cf 2 P 1, 4). Las virtudes teologales se refieren directamente a Dios. Disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad. Tienen como origen, motivo y objeto a Dios Uno y Trino.


¡Hay más profundidad y mas belleza humana para expresarlo!


Y con que exactitud y claridad lo dice el Catecismo, de esta manera:

1814 La fe es la virtud teologal por la que creemos en Dios y en todo lo que El nos ha dicho y revelado, y que la Santa Iglesia nos propone, porque El es la verdad misma. Por la fe ‘el hombre se entrega entera y libremente a Dios’ (DV 5). Por eso el creyente se esfuerza por conocer y hacer la voluntad de Dios. ‘El justo vivirá por la fe’ (Rm 1, 17). La fe viva ‘actúa por la caridad’ (Ga 5, 6).

1815 El don de la fe permanece en el que no ha pecado contra ella (cf Cc. Trento: DS 1545).

 

Pero, ‘la fe sin obras está muerta’ (St 2, 26): privada de la esperanza y de la caridad, la fe no une plenamente el fiel a Cristo ni hace de él un miembro vivo de su Cuerpo.



1816 El discípulo de Cristo no debe sólo guardar la fe y vivir de ella sino también profesarla, testimoniarla con firmeza y difundirla: ‘Todos vivan preparados para confesar a Cristo delante de los hombres y a seguirle por el camino de la cruz en medio de las persecuciones que nunca faltan a la Iglesia’ (LG 42; cf DH 14). El servicio y el testimonio de la fe son requeridos para la salvación: ‘Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos’ 

(Mt 10, 32-33).

Santiago decía: La fe muerta es un cadáver". Queriendo decir con esto que la fe del Cristiano ha de mostrar la Vida...que se manifiesta encima del Monte para que sea vista por todos para "alabanza y Gloria del Dios Vivo y Verdadero.

¿Cómo se manifiesta la fe?: Así dice el Señor:El oráculo del Señor dice: convertíos, rasgad los corazones y no las vestiduras.

Cuidar de no practicar las virtudes para ser vistos por los hombres sino para ser vistos por Dios, porque....

.

...la misericordia del Señor dura siempre,




su justicia pasa de hijos a nietos:




para los que guardan la alianza




y recitan y cumplen sus mandatos.






    Es verdad que el Señor mira el corazón y no la apariencia exterior.... Pero, siendo el hombre unidad de cuerpo material y alma espiritual....empieza, en unidad de acción, sus obras por lo material y termina, en unidad de acción, por lo espiritual.
 La obra la ven los hombres, la intención la conoce Dios.


Por eso dice Isaías:.......
Is 58,1-12
.......El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne.

Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: 

"Aquí estoy." '



Gritad, pues, otra vez al Señor:



¡Conviérteme Señor, para que me convierta!-



                                                                                                                                         








El pare vos dona testimoni:....Nunca el Señor me ha fallado. 



Yo he pecado mucho, he fallado mucho al Señor..., Y A VOSOTROS......pero Él ha sido bueno y fiel conmigo y lo será con vosotros......., aunque yo lo he negado, una y otra vez, 

delante de mí mismo y de los hombres.



 Pero Él SIEMPRE HA RESPONDIDO A MI GRITO DE AUXILIO....y estoy cierto de que en nosotros, 

todos los que en Él hemos creído,..... TERMINARÁ LO COMENZADO....porque es Grande su Amor.  

 

Lo veréis.... así....

"Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía.

El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos

serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña; reconstruirás viejas ruinas, 

levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas 

en ruinas.»..



                    ..porque....



Cuando venga el Hijo del hombre, dirá a los de su derecha:

 

«Venid, tuve hambre, y me disteis de comer.»



Esto significa lo mismo que nos manda el Señor cuando decía, 



como bien nos recuerda San Clemente romano:


Dijo, en efecto: Sed misericordiosos, y alcanzaréis misericordia; perdonad, y se os perdonará; como vosotros hagáis, así se os hará a vosotros; dad, y se os dará; no juzguéis, y no os juzgaráncomo usareis la benignidad, así la usarán como vosotros; la medida que uséis la usarán con vosotros.



Que estos mandamientos y estos preceptos nos comuniquen firmeza para poder caminar, con toda humildad, en la obediencia de sus santos consejos. Pues dice la Escritura santa: En ése pondré mis ojos: en el humilde y el abatido, que se estremece ante mis palabras.



Como quiera, pues, que hemos participado de tantos, tan grandes y tan ilustres hechos, emprendamos otra vez la carrera hacia la meta de paz que nos fue anunciada desde el principio y fijemos nuestra mirada en el Padre y Creador del universo, acogiéndonos a los magníficos y sobreabundantes dones y beneficios de su paz.

R/. Que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor,
 y él tendrá piedad. Porque es comprensivo y misericordioso, 
se arrepiente de las amenazas, el Señor, nuestro Dios. 
V/. El Señor no quiere la muerte del pecador, sino que cambie de conducta y viva.






                                                                                                                                                                                                                                                                       


La Virgen María Nos ampare bajo su manto.


Sabed que todo es gracia de Dios, todo cuanto tenéis lo habéis recibido gratis de su Amor...por eso tened, también en cuenta que NO DEPENDE DEL HOMBRE ENDEREZAR SUS PASOS,......todo está en sus manos.



Jermías, (10) lo dice así >>



14 Todo hombre es torpe para comprender, se avergüenza del ídolo todo platero, porque sus estatuas son una mentira y no hay espíritu en ellas.

15 Vanidad son, cosa ridícula; al tiempo de su visita perecerán.

16 No es así la «Parte de Jacob», pues él es el plasmador del universo, y aquel cuyo heredero es Israel; Yahveh Sebaot es su nombre.

17 Recoge del suelo tu mercancía, oh tú, que estás sitiada:

18 porque así dice Yahveh: He aquí que yo voy a hondear a los moradores del país - ¡esta vez va de veras! - y les apremiaré de modo que den conmigo.



23 Yo sé, Yahveh, que no depende del hombre su camino, 


que no es del que anda enderezar su paso.




24 Corrígeme, Yahveh, pero con tino, no con tu ira, no sea que me quede en poco.



25 Vierte tu cólera sobre las naciones que te desconocen, y sobre los linajes que no invocan tu Nombre. Porque han 


devorado a Jacob hasta consumirle, lo han devorado y su mansión han desolado.


Pero somos linaje suyo, hermanos de Cristo: Asegura San Agustín que Dios, nuestro Padre:



No nos trata como merecen nuestros pecados pues somos hijos. 


¿Cómo lo probamos? El Hijo unigénito murió por nosotros para no ser el único hijo. No quiso ser único quien, único, murió por todos. El Hijo único de Dios ha hecho muchos hijos de Dios. Compró a sus hermanos con su sangre, quiso ser reprobado para acoger a los réprobos, vendido para redimirnos, deshonrado para honrarnos, muerto para vivificarnos.



Por tanto, hermanos, estad alegres en el Señor, no en el mundo: es decir, alegraos en la verdad, no en la iniquidad; alegraos con la esperanza de la eternidad, no con las flores de la vanidad. Alegraos de tal forma que sea cual sea la situación en la que os encontréis, tengáis presente que el Señor está cerca; nada os preocupe.



R/. Hermanos, alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. 
Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Aleluya.

V/. Que el Dios de la esperanza colme vuestra fe de alegría y de paz.
R/. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Aleluya.


    Algunos dicen que la fe no se adquiere por convicción....es un regalo de Dios. Sí, es verdad........pero la fe si que es el Pleno Convencimiento de la realidades que no se ven......"Dichosos lo que creen sin haber visto"........pero confiesan a Cristo Jesús como Señor y Dios.....con plena convicción.




                                                                                                                                                                                                                                                                               



Con todo mi amor.......A Dios!,------ Esposa mía, la que Dios me regaló,  María, bonica meua

...una bendición de Dios,  



  ... e hijos,



 por Jesucristo, Señor Nuestro.  



Allí.... ¡nos vemos!



El terminará en nosotros la obra de la fe que, también Él, un día comenzó...



...  la Vida Eterna.........



......Como lo expresa el Papa Benedicto, el de la sencilla Verdad,  con su manera hermosa y 

profunda a la vez:

                "En el evangelio de hoy la resurrección de Lázaro, Jesús dice a Marta, la hermana del muerto: "Tu hermano resucitará" y cuando ella responde: "Ya sé que resucitará en la resurrección del último día", Jesús replica:

"Yo soy la Resurrección y la Vida. 



El que cree en mí, aunque hubiera muerto, vivirá".





 "¡Esta es la verdadera novedad, 



que irrumpe y supera toda barrera!"





..., exclamó el Santo Padre. "Cristo derriba el muro de la muerte, en Él habita la plenitud de Dios, que es vida, vida eterna. Por eso, la muerte no tuvo poder sobre Él; y la resurrección de Lázaro es el signo de su pleno dominio sobre la muerte física, que ante Dios es como un sueño"

 

      "Pero hay otra muerte, que costó a Cristo la lucha más dura, incluso el precio de la cruz: es la muerte espiritual, el pecado, que puede arruinar la existencia del ser humano.



Para vencer esa muerte murió Cristo y su resurrección no es el regreso a 



la vida precedente, sino la apertura de una nueva realidad, 



de una "nueva tierra", 



reunida por fin con el Cielo de Dios", concluyó el Papa.  (Benedicto XVI)


....y yo también.